1. Recurrencia: ¿te vuelven a comprar solo?
Los modelos con compra recurrente son los mejores. A veces es una suscripción, a veces es simplemente que el producto se agota y te lo vuelven a comprar. El indicador no es "¿vendo mucho?" sino "¿el cliente vuelve sin que yo lo persiga?".
2. Margen: ¿alto o bajo, y qué exige cada uno?
Márgenes chicos exigen muchísimo volumen. Márgenes altos suelen tener menos mercado. La regla no es elegir uno: es entender qué te está pidiendo el que elegiste. Los negocios que rompen la lógica (margen alto + mercado grande) casi siempre tienen una ventaja estructural rara. Son unicornios, no el punto de partida.
3. Ciclo de caja: ¿cobrás antes o después de pagar?
Hay modelos donde cobrás antes de pagar: preventa, suscripción anual, servicios con adelanto. Hay modelos donde financiás vos el stock durante meses: importás, pagás flete, esperás 60 días a que el cliente pague. Los dos pueden tener la misma rentabilidad. Pero uno es una máquina de cash y el otro te obliga a endeudarte para crecer.
4. LTV: dejá de mirar el ticket
Hay que acostumbrarse a ver a los clientes con métrica de lifetime value: toda la plata que gasta en tu negocio a lo largo del año. El error clásico es comparar el costo de adquisición con el ticket de la primera compra. El CAC se paga con el LTV, no con la primera venta.
5. Comparabilidad: ¿te pueden comparar en 2 clics?
Los productos fáciles de comparar —mismo SKU en mil tiendas— compiten por precio sí o sí. Los difíciles de comparar —marca propia, combos, personalización— te dejan defender margen. Si tu producto es exactamente igual al de tu competencia, tu única estrategia es ser más barato. Y eso no escala.
6. Dolor vs deseo: ¿quién genera la demanda?
Cuando resolvés un problema urgente, el cliente busca activo y convierte rápido. Cuando vendés deseo, vos tenés que generar la demanda. Ninguno es mejor, pero el segundo suele ser más caro en paid media. Si tu presupuesto de ads es chico, vendé dolor primero.
7. Peso y fragilidad: la logística come márgenes en silencio
Producto liviano, chico, no frágil y de alto valor por kilo es estructuralmente mejor que producto grande y difícil de transportar. El margen de un producto pesado no es el margen real: es el margen menos flete, menos roturas, menos devoluciones.
8. Estacionalidad: ¿financiás 11 meses con 4?
Un negocio que factura el 60% en diciembre y mayo tiene que financiar 11 meses con el 40% restante. Exige una gestión de caja ordenadísima o te la pegás. La estacionalidad no es mala: es mala si no la planificás.
9. Dependencia de plataforma: ¿el negocio es tuyo?
Si el 90% de tus ventas vienen de un solo canal, tu negocio tiene un dueño que no sos vos. Los buenos modelos diversifican o construyen activos propios: lista de emails, comunidad, marca, tráfico directo. La plataforma te puede cambiar las reglas cuando quiera.
10. Cuello de botella: ¿qué limita tu crecimiento?
Si lo que limita es capital, se resuelve relativamente fácil: se consigue, se rota, se atrae. Si lo que limita es tu tiempo o tu talento, el techo llega rápido. Los mejores modelos escalan sin que el costo crezca proporcional. Preguntate: ¿esto crece conmigo laburando 80 horas, o crece solo?