Tengo un amigo que corre tres empresas y nunca perdió un mail. No es más inteligente que vos ni tiene mejor memoria. Tiene sistemas. Cada cosa que entra a su vida tiene un lugar donde cae, un criterio que la clasifica y un momento donde se resuelve. Nada depende de que se acuerde.
Eso es lo que Ben Meer (@SystemSunday) llamó en un thread "8 systems to get disgustingly organized": asquerosamente organizado. Y la palabra clave no es organizado, es sistemas.
La tesis es simple y por eso la mayoría la ignora: estás intentando resolver con fuerza de voluntad lo que debería resolver un proceso. Tu cerebro no está diseñado para almacenar pendientes. Está diseñado para tener ideas, tomar decisiones y resolver problemas. Cuando lo usás como agenda, como bandeja de entrada y como recordatorio, se satura. Y cuando se satura, aparece el caos.
La organización no es un rasgo de personalidad. Es una infraestructura.