En octubre del año pasado, una marca de suplementos que asesoramos tenía todo listo para Cyber Monday: creatividades nuevas, ofertas armadas, presupuesto aprobado. Lanzaron el 25 de noviembre. Para el 27 ya estaban pagando el doble de CPC que en septiembre por las mismas keywords. Habían hecho todo bien, excepto una cosa: llegaron tarde.
Ese es el patrón que veo repetirse cada Q4. Las marcas tratan la temporada alta como un evento de campaña cuando en realidad es un evento de preparación. Y la diferencia entre las que facturan seis cifras extra y las que apenas cubren el costo publicitario no está en el presupuesto ni en las creatividades. Está en cuándo empiezan.