La mayoría de la gente trata a su casilla como un buzón: algo donde llegan facturas, newsletters y notificaciones de redes. Nada más lejos de la realidad.
Gmail es la master key de tu identidad digital. Cada servicio que creaste con ese correo tiene un botón "¿Olvidaste tu contraseña?" — y ese botón manda el link de reseteo a tu casilla.
El atacante no necesita vulnerar tu banco. Necesita vulnerar un correo, y el resto se cae solo.
Esto no es teoría: los ataques de recuperación de cuenta son la vía más común para entrar a billeteras crypto, cuentas de Instagram con seguidores valiosos y hasta dominios enteros. Un solo email comprometido, y el atacante tiene la llave para reclamar ser vos en cada plataforma.