El disparador fue una política estadounidense que dijo que era imposible ganar mil millones de dólares sin hacer trampa. PG, que pasó los últimos 21 años entrenando founders en Y Combinator — 6.500 startups, 30 billonarios generados — sintió lo mismo que sentiría un entrenador de patinaje escuchando que es imposible hacer un triple axel.
Claro que es posible. Es difícil, pero posible.
La anécdota que usa para demostrarlo es brutal. Una founder de su portfolio le dice que está creciendo al 93% mensual. PG le señala que su patrimonio neto también crece al 93%. Se está volviendo rica a una velocidad ridícula. ¿Hizo trampa? No. Hizo algo que a los usuarios les gustó tanto que se lo contaron a sus amigos. Eso es todo.
Alguien le responde en redes: "Tener un par de millones y crecer al 93% mensual es radicalmente distinto a ser billonario". PG agarra el teléfono y hace la cuenta: log(500, 1.93).
La respuesta es 9.45.
Nueve meses y medio separan "un par de millones" de "mil millones de dólares". No son radicalmente distintos. Son menos de diez meses.