Arranquemos por el precio de la inteligencia, porque se está derrumbando más rápido que cualquier cosa en la historia de la tecnología. Según el Stanford AI Index, el costo de los tokens colapsó 280x en 24 meses. Para los modelos de frontera, el precio viene bajando aproximadamente 10x cada año: de USD 20 a alrededor de USD 0.40 por millón de tokens. No es un 10% más barato. Es diez veces más barato, todos los años.
> "Ya pasamos el horizonte de eventos; el despegue comenzó. La humanidad está cerca de construir superinteligencia digital." > — Sam Altman, OpenAI
_Fuente: Stanford AI Index 2025 (inferencia nivel GPT-3.5, USD/millón de tokens)._
Ahora poné eso al lado de la carrera por la AGI. Dario Amodei dijo que un sistema equivalente a "un país de genios en un datacenter" podría estar online entre fines de 2026 y 2027. Elon predice AGI antes de que termine este año. El mes en que llegue es anecdótico: el evento significativo es la mejora recursiva — IA que diseña mejor IA, en loop, con cada vuelta más rápida que la anterior.
Poco después viene la superinteligencia artificial (ASI): un solo sistema más capaz que la producción intelectual combinada de toda la humanidad, en todos los dominios al mismo tiempo. Elon me dijo que espera que "la inteligencia digital exceda la suma de toda la inteligencia humana alrededor de 2031". Una mente más inteligente que ocho mil millones de nosotros juntos, disponible por centavos.
La implicación es brutal y hermosa al mismo tiempo: cada trabajo de conocimiento construido sobre "yo sé algo que vos no" se reprecifica de un día para el otro, mientras cada fundador, investigador y soñador de repente tiene un equipo de investigación de mil PhDs por lo que sale un almuerzo. El foso deja de ser lo que sabés y pasa a ser a qué problema elegís apuntarle.
> "Me vuela la cabeza varias veces por semana. Justo cuando pienso 'wow', dos días después, más wow. Wow exponencial." > — Elon Musk, en el podcast Moonshots