Los biólogos no podían rastrear una cebra individual porque las rayas de la manada funcionaban como ruido visual. Cuando marcaron una con un punto rojo, los leones la aislaron y la mataron inmediatamente.
La necesidad de encajar no es cobardía. Es biología evolutiva.
El que se destaca es el primero en caer. Por eso la gente se autosilencia en reuniones, copia opiniones populares, y evita tomar posición. No es debilidad de carácter. Es un instinto de supervivencia que funcionó durante 200.000 años.
El problema es que en el mundo moderno, el que no se destaca desaparece. El mercado no recompensa al que se mimetiza. Recompensa al que tolera el riesgo de tener un punto rojo.