### Caso 1: Loop de revisión de contratos
El problema. Revisar contratos a fondo consume entre 2 y 4 horas por documento. El ojo humano se fatiga, los plazos se acumulan y siempre queda la duda de si te salteaste algo.
El loop. Cuando entra un contrato nuevo (adjunto de mail, PDF escaneado o archivo en el drive del estudio), el loop se dispara. Primero extrae el texto, después analiza cada cláusula contra una lista de riesgos que vos definiste. Marca plazos, obligaciones, responsabilidades. Un segundo modelo verifica lo que encontró el primero (patrón maker-checker). El output llega a tu bandeja: un resumen de dos páginas con lo riesgoso marcado, lo modificado respecto de tu modelo estándar y lo que tenés que leer sí o sí.
Resultado. Revisás en 20 minutos lo que antes te llevaba tres horas. No reemplaza tu criterio: te deja la energía justo para usarlo donde importa.
### Caso 2: Loop de seguimiento de plazos procesales
El problema. Un estudio chico maneja 30, 50, 80 expedientes. Cada uno tiene plazos distintos, en juzgados distintos, con códigos de procedimiento distintos. Un vencimiento que se pasa puede costar un caso.
El loop. El agente consulta el calendario de cada expediente todas las mañanas. Compara fechas contra el día de hoy. Si detecta un plazo a 5 días o menos, dispara una alerta por mail o WhatsApp. Si el plazo está a 48 horas, prepara un borrador del escrito con los datos básicos del expediente, la carátula y el tipo de presentación que corresponde. El verificador revisa que la fecha extraída coincida con la original antes de mandar nada.
Resultado. Cero plazos vencidos por oversight. Dormís mejor la noche antes de un vencimiento.
### Caso 3: Loop de investigación de jurisprudencia
El problema. Buscar fallos relevantes para un caso te puede tomar una mañana entera. Entrar a la base, probar combinaciones de palabras clave, abrir veinte resultados, descartar dieciocho, leer los dos que sirven.
El loop. Le pasás el tema del caso ("responsabilidad civil por daños en consorcios, provincia de Buenos Aires, Cámara Civil, últimos dos años") y el agente busca en las bases públicas. Lee cada fallo, extrae el holding, descarta los que no aplican y te devuelve una lista de cinco a diez fallos con un párrafo de resumen cada uno y la cita completa. El verificador chequea que la cita sea real (número de causa, tribunal, fecha) contra la fuente original.
Resultado. La investigación que te insumía cuatro horas ahora te llega resuelta en quince minutos. Con fuentes chequeadas.