Si te llevás una sola cosa de este artículo, que sea esta: construir y distribuir una marca se trata de contar una serie de "capítulos" que encajan en una historia macro más amplia.
En otras palabras, estás llevando a tu audiencia por un viaje, y cada pieza de contenido orgánico es un paso más en el camino. Por eso el contenido liderado por fundadores está rompiéndola ahora mismo.
Este framework de storytelling también es la clave para construir una marca con longevidad y evitar el burnout, una audiencia aburrida o fatigada, y otros problemas que los creadores y marcas suelen enfrentar.
En definitiva, el buen storytelling:
- Hace sentir algo a la gente (emoción)
- Le enseña algo (valor)
- Hace que quiera más (curiosidad)
Por supuesto, hay otros ingredientes importantes, pero en general, si encarás el contenido a través de estos tres ejes, vas a atraer una audiencia.
Cómo construir tu historia
1. Empezá por el panorama macro
Empezá con una visión general de alto nivel de aquello en lo que querés que la gente compre.
¿Qué querés que crean? ¿Cómo querés que se sienta tu audiencia? ¿Qué puntos de dolor específicos estás resolviendo? ¿Por qué deberían escucharte a vos?
Una vez que tengas claras estas preguntas, se vuelve mucho más fácil construir un ICP (perfil de cliente ideal) y dirigirte a él a través de canales orgánicos o pagos.
2. Ingeniería inversa de la historia
Una vez que tengas claros los objetivos finales de tu marca, empezá por el final de tu historia, y después hacé ingeniería inversa de los capítulos y creencias que querés instalar en la gente.
Por ejemplo, el objetivo final de @WisprFlow es un "Jarvis" de la vida real: el asistente de voz definitivo que te devuelve el tiempo que perdés tipeando. Todavía no están ahí, pero ese es el punto. Cada pieza de contenido te acerca un paso más, y el producto mejora en el camino.
Cada capítulo que cuentan apunta de vuelta a ese objetivo final.
Otro gran ejemplo es @Tesla.
En 2006, Elon publicó el famoso "Secret Master Plan" de Tesla. Le contó a todos el objetivo final por adelantado, y después trazó los capítulos para llegar ahí.
Mucha gente siguió la marca y el producto solo para ver si Elon podía lograrlo. Parecía tan loco que despertó una curiosidad masiva, y la gente se sintió obligada a seguir la historia.
Como dije en artículos anteriores, marca y producto están íntimamente ligados. Tu roadmap de producto es tu roadmap de historia. Cada feature nueva, lanzamiento o hito es otro capítulo hacia llegar al estado final.
Para quienes construyen una marca personal, tu desarrollo personal es la historia: el valor, los insights y las experiencias que compartís mientras intentás llegar a tu objetivo final.
O quizás ya alcanzaste un objetivo, y le estás mostrando a otros el camino para llegar ahí. En ese caso, estás compartiendo la historia que ya viviste, en vez de desarrollarla en tiempo real.
Tené en cuenta que suele ser una mezcla de ambas, y que el branding es súper dinámico. Con el tiempo, tu historia va a cambiar, pero igual es una buena idea establecer una visión general del objetivo final.
3. Encontrar tu voz
Tu historia es lo que decís, pero tu voz es cómo lo decís.
- ¿Cuál es mi personalidad?
- ¿Qué nunca diría?
- ¿Qué tonalidad, gramática y voz de marca voy a usar?
Por ejemplo, @duolingo podría haber sido otra app de idiomas más. En cambio, se inclinó por un búho desquiciado y caótico, y se convirtió en una de las marcas más virales de internet.
Para las marcas personales, mi consejo es ser lo más auténtico posible con vos mismo. Hablá con tu voz normal y no intentes adaptarte demasiado a estilos que no encajan con quién sos realmente. Además, evitá usar IA.
¿Querés que te perciban como intelectual? ¿Gracioso? Tu voz de marca debería coincidir con la percepción que querés proyectar.
TL;DR de cómo construir tu historia:
- Tené claro el panorama macro y el objetivo final de alto nivel de tu marca
- Con el objetivo final en mente, hacé ingeniería inversa de los capítulos específicos
- Establecé tu voz y cómo querés presentar esos capítulos